Vida, salud y compromiso

“Vivir más, pero con menos sufrimiento: vivir más, pero más sanos” parece ser el mantra de las cada vez más personas que se interesan por cambiar su vida y sus hábitos con el fin de estar lo mejor posible y ser la mejor versión de sí mismos. En resumen: queremos ser felices. Ya lo decía Aristóteles, “el fin de la vida humana es el bien y la felicidad”. Y es que es cierto que pequeños cambios diarios producen grandes transformaciones cuando son sostenidos en el tiempo en el tiempo. La actividad moldea la morfología del que la practica, por eso no encontramos maratonianos, bailarinas o bailarines clásicos, saltadores o saltadoras de altura con sobrepeso. En todos estos casos, lo que se ve fuera es el resultado de unos cambios interiores que se producen sin ser percibidos inmediatamente, pero que son emergentes y transformadores.

Comer, descansar adecuadamente y tener una actitud positiva y generosa ante la vida son las tres columnas que pueden sostener una vida plena. Así lo afirma Davis Sinclair, científico destacado y profesor en la facultad de Medicina de Harvard, experto en genética y longevidad. Alimentarse bien es fundamental, pero sin las otra dos columnas, el edificio que somos no se sostendrá. En la obra titulada “Un intestino feliz”, la Doctora de la Puerta nos habla de salud mental y de su repercusión en la microbiota, y afirma algo sorprendente; hoy sabemos que la salud mental no depende solo de lo que ocurre en nuestro cerebro, pues la cabeza no es el único órgano cognitivo, y que el intestino está permanentemente almacenando información, recordando y sintiendo, añade lo que a mi juicio es lo más sorprendente: también piensa por sí mismo.

Abordar una terapia de rejuvenecimiento es realizar un compromiso con nosotros mismos, es intentar no fallarnos, ser fieles a nuestra persona. Además es necesariamente multifactorial, ya que de otra manera caeríamos en un reduccionismo estéril que no nos permitiría ver al ser humano de forma holística. Pongamos un ejemplo; sabemos por numeroso estudios que el butirato es una sustancia antiinflamatoria que producen bacterias como son Clostridium butyricum, Eubacterium rectale, Faecalibacterium praunitzii o algunas cepas de Bifidobacterium, entre otras. El butirato es una sustancia que colabora en para nuestra salud y que incluso, después de un infarto de miocardio, nos ayudan a recuperarnos mucho antes, como se publicó en Nature el 9 de noviembre de 2023. Pero si llevamos una vida estresada y estresante, si no sabemos poner límites ni disfrutar del aquí y el ahora, de qué nos servirá la maravilla que es el butirato. Por ello, los centros médicos Mila Cano no nos limitamos a adaptar una dieta de forma personalizada, o un plan de trabajo, nos implicamos con nuestros y nuestras pacientes para que su vida sea la mejor versión posible, les ayudamos a tener un compromiso mayor con ellos y ellas mismas.

Antonio López Postigo
Dietista clínico y asesor nutricional

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